Promoviendo el uso del Pipi-Can


Como idea inicial se planeaba hacer una intervención multisensorial en las sillas ya instaladas en la Plaça de la Farigola. Las sillas son útiles mobiliarios para los visitantes, de los cuales una parte son dueños de perros, quienes indirectamente hacen un uso indebido de la plaza ya que apesar de contar la plaza con un Pipi-Can (zona para perros), no se hace uso de ella, y los perros por ende caminan por el terreno libremente. Este mal uso es justificado por los usuarios por el hecho de que el Pipi-Can no cuenta con algún mobiliario donde ellos puedan sentarse mientras los perros hacen sus necesidades y porque de igual manera el área no tiene nada de sombra.

En base a las entrevistas realizadas a los visitantes, se identifico que la mayoría hacían uso de la plaza para pasear a sus perros y conversar con los vecinos. Manifestaron que en su opinion sería ideal realizar un proyecto con relación a los perros.

Mi propuesta es construir un mobiliario de simplemente madera reusada, un par de tornillos, y estambre de colores. La funcionalidad del mobiliario consistiría en ser un espacio en el cual se puede tomar asiento, recibiendo a la vez sombra. En la plaza actualmente solo se mira lo marrón de la tierra y verde de los arboles. Por ende, el estambre de colores sería no solo un elemento que proporcione sombra pero tambien llamaría la atención de los visitantes por medio de los colores y divertida composición, con suerte invitando a los usuarios a usar el Pipi-Can. Ya que el Pipi-Can es un espacio bastante grande y la frecuencia de perros en la plaza es alta, se podrían instalar alrededor de 3-4 mobiliarios en el área.